En Chile se producen 2,8 ataques cerebrales por hora y muere una persona por ataque cerebral cada 67 minutos. Este evento tiene una letalidad de un 23% y un 33% de mortalidad a los 6 meses.

Dame esos 5!

El lema de la campaña "Dame los 5!" (Identificando el Ataque Cerebrocascular a Tiempo) es un llamado a conocer e identificar los 5 principales síntomas del ataque cerebral y actuar a tiempo, Porque tiempo es cerebro: mientras antes se actúe, se aumentan las posibilidades de sobrevivencia y se reducen los riesgos de secuelas.

Mediante esta campaña se busca generar un impacto social al educar a la comunidad en general para disminuir la mortalidad y la discapacidad generada por el ataque cerebral.

Si bien un ACV puede ocurrir a cualquier edad, estadísticamente se observa mayor incidencia a partir de los 45 años en hombres y después de la menopausia en las mujeres. Por eso, la mejor recomendación es hacerse un chequeo médico anual a partir de los 45 años.

Si a una persona se le obstruye una arteria y demora más de tres horas en acudir a un centro médico a tratarse, la posibilidad de recuperar ese tejido cerebral dañado es menor.

El desconocimiento general de las funciones cerebrales, la ausencia de dolor como síntoma evidente y la ausencia del concepto de urgencia son las principales dificultades para vencer a este "enemigo silencioso" y actuar tiempo para prevenir los riesgos.

Si se presenta cualquier señal de aviso, actúe con rapidez. Llame a un fono de urgencia y anote la hora cuándo comenzaron a ocurrir las señales de aviso.

En las crisis, lo ideal es hospitalizar al enfermo en las primeras 24 horas para hacer exámenes y prevenir un infarto que podría dejarlo con secuelas permanentes. Habrá que hacerle un escáner, un estudio etiológico y, en algunos casos, será necesario llevar a cabo análisis más sofisticados, como las angiografías y los estudios de coagulación. Todo esto está contemplado en el plan Auge.

Cada minuto es valioso
Si la persona sufrió un infarto cerebral, entonces cada minuto es valioso y deberá ser llevado cuanto antes a un servicio de urgencia. No hay tiempo que perder: el paciente debe recibir atención inmediata, antes de tres horas de iniciados los síntomas. El ataque cerebral isquémico está cubierto por el AUGE.